Creer y Crear

El Poder de Ser

Creer es el acto más valiente del alma. Es mirar al vacío y proclamar que algo puede nacer allí. Es escuchar la risa burlona del miedo y aún así dar el paso. Creer es un susurro que desafía al trueno, una chispa que promete incendiar un bosque entero. Y en ese instante, cuando crees, sucede lo inevitable: comienzas a crear.


Crear no es un privilegio de unos pocos; es tu esencia, tu derecho divino. Fuiste hecho a imagen de un Creador, un artesano de mundos. Cada pensamiento que albergas es una semilla. Cada palabra que pronuncias, una brisa que mueve mares. “La fe mueve montañas,” dicen. Pero yo te digo algo más: la fe las moldea, las destruye y las reconstruye. Tú eres el alquimista, el escultor, el poeta del destino.


Creer y crear no son opuestos; son amantes inseparables danzando en el escenario de tu vida. Primero crees en lo invisible, y luego lo construyes con tus manos. Es un ciclo eterno, un baile infinito entre lo que imaginas y lo que manifiestas.


Escucha: no necesitas garantías para comenzar. El universo no exige certezas, solo convicción. ¿Lo sientes? Esa pequeña chispa en tu pecho es todo lo que necesitas. Porque el poder de creer es el mismo poder que hace girar a las estrellas. “Si puedes soñarlo, puedes lograrlo,” dijo alguien. Pero no se trata solo de soñar, sino de atreverte a caminar por el puente que construyes mientras avanzas.


Piensa en la lluvia: no pide permiso para caer. Piensa en el sol: no se disculpa por brillar. Así debes ser tú. Cree sin permiso. Crea sin disculpas. Porque este mundo, lleno de ruido y sombras, necesita el arte que nace de tus manos, las ideas que nacen de tu fe.


¿Quién te dijo que no podías? ¿Quién te convenció de que eras pequeño? Mira a tu alrededor. Todo lo que ves fue creado por alguien que primero se atrevió a creer. Las ciudades que atraviesas, las palabras que lees, las melodías que escuchas. Todo comenzó como un pensamiento, como un susurro en la mente de alguien que decidió que su fe era más grande que sus dudas.


Entonces, ¿por qué tú no? ¿Por qué detenerte ahora? Dentro de ti hay un universo esperando ser plasmado. No necesitas ser perfecto. Solo necesitas ser valiente. Y la valentía, querido creador, comienza con un simple acto: creer.


Creer y crear es el camino hacia tu grandeza. Es el viaje del guerrero que transforma su fe en acción, su visión en realidad, su miedo en combustible. Hoy tienes todo lo que necesitas. La chispa. Las manos. El espíritu. Ahora, todo lo que falta es que des el primer paso.


Levántate. Sueña. Cree. Crea. El mundo no espera a nadie, pero siempre se detiene para admirar a quienes se atreven a dar forma a lo imposible.


Y ahora, la pregunta no es si puedes, porque ya sabes la respuesta. La pregunta es:

¿Qué vas a crear hoy?


- Carlos Molano -